Un Enigma Dual

Este escrito plasma una idea que tuve hace tiempo pero que hasta hoy no sabía muy bien como darle forma. Será que duermo mejor últimamente. Es ligeramente más largo de lo habitual pero aún así espero que os guste y os haga pensar. Dejo un link de descarga por si os apetece compartirlo como alguna persona me ha sugerido alguna vez.

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IMG_6448 (Large)Una tarde de octubre, ya con las calles inundadas de hojas por un otoño prematuro, dejó sus gafas sobre la repisa de la chimenea del salón y bajo ellas una nota, “Tú eres la que realmente me ha enseñado el mundo“.

Después de 63 años de matrimonio y 68 con su dulzura en el pensamiento, aquella dedicatoria totalmente innecesaria para ella, e imposible de ser leída realmente, guardaba además la ubicación de su obra y el deseo expreso de que no hay hechicero en el mundo que pueda guardar en una tumba el amor de un hombre, ni el recuerdo de una mujer capaz de amar.

El autor de aquella nota era un hombre muy respetado, quizás más por su apariencia de abuelo que por la autoridad que poseía en los departamentos de la universidad. Esa figura bien entrada en años, con esa tripa y esas ganas de reír y contar historias había marcado a muchos de sus alumnos. Evidentemente, siempre los hay de la mentalidad que para ganarse el afecto y el respeto les han de compensar primero con un aprobado, pero el Señor Duhük no era de esos.

Cada uno de sus exámenes era un acertijo, sabia la pregunta e intuía la respuesta correcta, y a pesar de ello, a medida que leía los exámenes entregados por los alumnos iba evolucionando la propia solución. Era el único catedrático que no podía fijar el día de la entrega de notas, a medida que evolucionaba la respuesta sentía la obligación de revisar los exámenes ya corregidos y volverlos a corregir según la nueva condición temporalmente correcta.

Era un premiado y respetado filósofo, un humanista y lo más importante, un científico fracasado en la técnica, pero no en la lógica de la misma.

Se podría decir que en el fondo sufría por ello, una obsesión por descubrir la verdad biológica del mundo, mucho más allá de lo que eran en sí mismas las cosas, sino más bien de lo que el pensamiento Humano hacía que estas fuesen.

Cuando estudiaba en la universidad como un mero alumno, pasó sin destacar, notas más bien mediocres y casi nula participación, pero su trabajo de fin de estudios resulto ser una obra brillante con la que fue inesperadamente reconocido y calificado como una de las mentes más brillantes.

Este hecho le abrió las puertas para trabajar como profesor. En aquel tiempo relató muchas historias, participo en múltiples congresos y centro su inquieta mente en leer y dar clases. Para cuando pensó que no volvería a ofrecer otro gran trabajo como el que le cambió la vida, apareció Ella.

El día que la conoció perdida en aquel parque junto al campus de geografía, sintió la inspiración de su última gran obra. Pero pasarían muchos años hasta que viese la luz.

Fue escrita a puño y letra al igual que con todas sus obsesiones, un papel impuro y reciclado, producto de obras muertas y desechadas que daban alma a la nueva.

“El amor, la última respuesta.”

En su vida todo poseía una naturaleza dual, no existía el mal sin el bien y no tenía sentido el mal por sí solo. Pero lo maravilloso de todos aquellos pensamientos era que habían existido desde siempre, antes que él, antes que el Ser Humano… la justicia, la felicidad, el amor. Ya formaban parte del mundo quizás mucho antes de que este siquiera hubiese sido diseñado o hecho a sí mismo. Y una de las cuestiones más relevantes había sido descrita en aquel cuaderno de papel guardado con temor durante tantos años.

Aquella nota, fue una nota de despedida.

Tras el funeral uno de sus hijos entro de nuevo en la casa, era colonial y con esos detalles arquitectónicos de una época algo más refinada, pero no tan precisa y mecanizada. Subió las escaleras de madera hasta el desván y tras apartar algunas cajas y recuerdos allí estaba el cuaderno, liado en un pañuelo de seda con una hoja disecada. Una hoja del parque en el que su padre vio a su madre por primera vez.

La apartó y contempló la pasta de la portada, sin letras, sin marcas salvo las de un poco de humedad. Abrió la primera página, se reclino en el suelo junto la pequeña ventana de ojo de buey del desván como cuando era pequeño y se dispuso a leer la introducción que su padre había escrito en secreto. Su voz recobraba vida en su mente a cada frase, a cada entonación, como un fantasma cuya conexión con el mundo real eran aquellas páginas amarillentas y manías por el uso de haber sido leídas una y otra vez, revisadas, estudiadas por él.

Y así comenzaba la introducción de su obra, de su obsesión hacia aquello que en secreto no le dejaba vivir…

Después de tanto tiempo pensando en tu pregunta, observándote, observándonos, puedo afirmar, ahora sí sin lugar a dudas, que te amo, porque he podido dar explicación al Amor.

Y ningún pensador podría haber imaginado, ni yo mismo en un principio, que tan difícil cuestión no era una sola, si no que junto al misterio de la muerte, son un único enigma. Otra dualidad.

Porque, ¿quién o qué nos puede asegurar que vivimos realmente? si cada noche dormimos, y al día siguiente despertamos cual clon natural de uno mismo, con los recuerdos de otro consciente que vivió el día anterior, con los recuerdos de otro que tampoco era él ni yo en este instante. Engañados desde que despertamos, pensando que los recuerdos son nuestros, cuando los vivió otro similar a nosotros.

Ese es el misterio, la broma de la vida, que no vivimos salvo un día y tenemos miedo a morir de viejos. Pues no seremos nosotros, sino un clon de nosotros mismos, ocupando nuestro cuerpo, nuestra mente. Nuestro hogar. Así vamos y venimos, nacemos y crecemos sin darnos cuenta de este hecho tan inquietante.

Sé que te he amado porque cada día que he “nacido” a tu lado te he vuelto amar y porque cada noche que he yacido junto a ti no he dudado en hacerlo a tu lado.

En este cuaderno esta mi estudio, que no debe servir para temer al sueño, pero si para valorar cada día, cada rayo de sol, cada gota de lluvia, cada persona, y no dar importancia a las diferencias, los problemas, las penas, las discusiones, más de un momento, más de lo que el entendimiento pueda permitirnos para disfrutar de que este regalo, la vida, el amor, que forman parte de algo mucho más grande que nosotros mismos.

Y que nos une.”

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. patrihero dice:

    Porque cuando algo sale de lo más profundo de nuestras mentes, se plasma en las palabras con fuerza y sentido y es lo que hace que estos textos sean especiales y es lo que te hace diferente…

Los comentarios son el alimento de estos blog's

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