Ley para la Distancia entre planetas.

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A priori siguiendo los dictámenes de la mecánica relativista podemos afirmar que los planetas orbitan de forma estable gracias a su velocidad orbital, que en unas condiciones adecuadas teniendo en cuenta la masa relativa estrella/planeta permite a estos últimos orbitar su estrella sin precipitarse sobre ella por su poder de atracción. Según la velocidad orbital los planetas, lunas y otros astros, incluyendo los artificiales, describen una órbita circular si la velocidad orbital es constante o elíptica en caso de no serlo.

En el caso de nuestro planeta, La Tierra, esta gira alrededor del Sol describiendo una órbita elíptica, a una velocidad media de 29,8 km/s, siendo máxima en el perihelio1 de 30,75 km/s y mínima en el afelio2 de 28,76 km/s.

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El poder de atracción que poseen los astros es intrínseco a su masa, y ha sido bautizado con el nombre de Gravedad. De la Gravedad se sabe actualmente muy poco, conocemos bien efectos pero desconocemos su esencia.

Por ejemplo, si comparamos la gravedad con el magnetismo, diríamos que conocemos el porqué del magnetismo, que es la diferencia de cargas que hace que las cargas + y – se atraigan en busca de un equilibrio, pero en el caso de la gravedad solo sabemos que las masas se atraen, y nada más.

Por tanto la posición de cada planeta o luna es en principio aleatoria y al azar, solo prima la masa y la velocidad orbital para que un cuerpo orbite su estrella u a otro astro de mayor masa. Pero siempre existe un pero. Y este pero llegó de la mano de Titius y más tarde de Bode, dando lugar a la “Ley” de Titius-Bode, que habla de la existencia de una relación medible de la posición de los planetas.

Este hecho pone de manifiesto que la posición de los planetas y lunas naturales quizás no se deba exclusivamente a su velocidad orbital, sino también a otras variables que a día de hoy se desconocen.

La Ley de Titius Bode es capaz de predecir la ubicación de lunas y planetas naturales con errores menores del 2% en todos los casos tanto para nuestro propio Sistema Solar, como para las lunas de Jupiter, Saturno, etc. Incluso se ha puesto a prueba esta teoría en sistemas extrasolares como el de Gliesse 581, Kepler 11 y otros tantos más suponiendo algunos planetas que aún no se han podido observar pero que de algún modo deben estar ahí.

Las distancias de los planetas calculados por la ley de Bode comparadas con las reales son:

Planeta k Distancia ley T-B (U.A.) Distancia real (U.A.) Error %
Mercurio 0 0,4 0,39 2,5%
Venus 1 0,7 0,72 2,78%
Tierra 2 1,0 1,00 0%
Marte 4 1,6 1,52 5,3%
Ceres3 8 2,8 2,77 1,1%
Júpiter 16 5,2 5,20 0%
Saturno 32 10,0 9,54 0,5%
Urano 64 19,6 19,2 2%
Neptuno n/a2 30,06 n/a
Plutón4 128 38,8 39,44 1,6%

Podemos observar que Neptuno no cumple dicha ley, y es este uno de los motivos por lo que se le resta gran parte de su valor científico, no obstante, la disposición de los planetas sigue dando muestras de no ser al azar, y es que además de ser predecible en cierta medida la disposición de los astros, estos, en el caso de los planetas de nuestro Sistema Solar, poseen una relación aurea, véase la siguiente tabla:

Planetas

Distancia al sol en millones de Km. Relación entre las distancias de los sucesivos planetas

Mercurio

57,9

1

Venus

108,2

1,869

Tierra

149,6

1,383

Marte

227.9

1,523

Ceres

413,7

1,815

Júpiter

778,6

1,881

Saturno

1433,5

1,841

Urano

2872,5

2,004

Neptuno

4495,1

1,565

Plutón

5870

1,306

Total

16,187

Media

1,6187

Numero Phi

1,6180

La conclusión actual es que la disposición de los planetas y satélites torno a un planeta, de formación, siguen una “Ley”, desconocida a día de hoy, que debe estar relacionada seguramente con la gravedad, siguiendo una idea similar al de las órbitas de baja energía que efectúan los electrones respecto al núcleo atómico.

Aún el Ser Humano ha salido muy poco de su planeta natal y conoce muy poco como para llegar a una conclusión válida, pero a lo que sí podemos llegar es a intuir que el azar en este caso, no es suficiente.


1. Perihelio: punto de la órbita más cercana al Sol.
2. Afelio: punto de la órbita más lejana al Sol.
3. Ceres: es el mayor objeto perteneciente al Cinturón de Asteroides, y tiene que ser considerado un planeta para cubrir el hueco de k=8; por lo tanto, es el número tomado como referencia para la distancia al Sol (2,77 UA). Durante aproximadamente 70 años después de su descubrimiento fue considerado el quinto planeta del sistema solar, pero después del avistamiento de otros objetos de gran tamaño, pasó a ser denominado el asteroide más grande del Cinturón. En el año 2006 se le dio categoría de Planeta enano.
4. Plutón: fue excluido de la categoría de planeta tras la Redefinición de planeta de 2006.

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. Antonio dice:

    La información y la divlgación como más se disruta: clara, concisa, eficaz.

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